jueves, 22 de septiembre de 2011

Entre otras cosas...

... a mi compañera de trabajo, por un quítame de ahí esos libros de texto que no llegan, le dijeron que pertenecía a, y cito, "la mafia catalana de los libros de texto" que suele dedicarse a expoliar a los trabajadores obligándoles a pagar precios abusivos por unos cuadernos. Mi compañera ni lo afirmó ni lo negó. Se limitó a reírse. Luego, en al almacén, me comentó que sí, que es verdad y que en el reparto que se hizo a principios de años entre la mafia china, la italiana, la rusa y la mexicana, a los catalanes les había tocado el libro de texto. Nadie lo quería... es más tranquilo y da menos quebraderos de cabeza las drogas o los órganos humanos.

Aquí una imagen de lo que mi compañera de trabajo suele hacer los domingos y lunes que tiene fiesta.
¡Venga subiendo los precios de Vicens Vives!

... me ha salido un orzuelo (o mussol, como se dice en catalán). Desconozco si alguien me lo ha pegado, ha sido mal de ojo, por dormir poco o por disgustos banquiles. Sea como sea, y a pesar de ir estos días por al vida bendecido por Atenea, molesta un poco. Y a mi ya expresión de ojos tristes (o a lo Óscar Wilde, como me dijeron) se le añade una caída de ojos algo depresiva. Y no.


... a una de las tiendas que hay en mi calle se le ha roto las barras de seguridad. Ahora ya no pitan cuando alguien se lleva un par de calcetines de más como relleno de sujetador o unos pantalones camuflados en el carrito del bebé, sino que pita toda la puta y santa noche. Eso provoca que lo oiga, me obsesiones y no pegue ojo. Y encima me convierta en mala persona. Porque A. duerme como una bendita y me entran ganas de despertarla. Por molestar. Para no ser el único que está despierto. Y mientras, en la calle, cada diez segundos diez molestos pitidos. A. ha ido hoy a comentar el asunto a la tienda y la muchacha que trabaja allí le ha dicho que sí, que ya estaban en ello, pero en un tono así como de me la pela porque mi casa me pilla lejos y a mí no me molesta. A. ha ido de buen rollo. Y me ha comentado que como esta noche vuelva a pitar mañana ira en un plan algo diferente.


... he vuelto a ver En lo más crudo del crudo invierno (Kenneth Branagh, 1995) y me he sorprendido a mí mismo echando de menos los ensayos teatrales, los nervios del estreno, las discusiones por el personaje y la dirección de actores.


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